Era la primera vez que doler, no quería. Ni quererte, dolía.
06 febrero, 2016
28 diciembre, 2015
Complicarme la vida contigo♥
No sé cuando, ni dónde, pero estaba escrito. Estaba escrito que me iba a complicar la vida contigo. Y lo hago, y ¿sabes qué? No me arrepiento.
Porque estoy empeñada en que me destruyas, y me enfadaré si no lo haces.
Las palabras son preciosas, pero ¿qué me dices de intentarlo? De rellenar todos estos momentos de acciones. De demostraciones que cumplan todas aquellas promesas incompletas.
Me tienes en tus manos, te doy permiso para que hagas lo que quieras conmigo.
Me tienes en tus manos, te doy permiso para que hagas lo que quieras conmigo.
16 diciembre, 2015
Rómpeme.
Rómpeme el orgullo. Rómpeme los esquemas, las limitaciones. Rómpeme las ganas de enamorarme de nuevo. Rómpeme los miedos y la piel. Rompe todas las barreras que me puse cuando juré no volver a amar a nadie más. Rómpeme sin compromiso, sin culpa ni temor a lo que pueda pasar. Rómpeme toda.
12 octubre, 2015
Fénix.
Cuántas veces me sentí rodeada por la soledad.Y rota. Muy rota.
Como si mi única esperanza fuera dejarme despedazar, para volver a surgir.
Cuántas veces fingí y prometí estar bien, ser fuerte.
Por eso me dejé llevar. No medí la intensidad, y ahora no tengo el control de nada.
23 agosto, 2015
Siempre.
Increíble era como me había enamorado: Con los ojos cerrados. Con el corazón abierto.
Y yo que me había prohibido volver a sentir, y otra vez comenzaba esa sensación de
haber perdido todo el control que antes había tenido sobre mí misma.
Como me elevaba alto y cada problema se reducía a nada cuando él estaba conmigo.
Como estaba cerca y lo notaba, aún estando a kilómetros de mi.
17 agosto, 2015
Imaginación.
Supongo que de eso se trata desenamorarse.
Construyendo al otro,
completando con ilusiones todo aquello que le falta,
enamorándote así de tus pensamientos y no de una persona.
18 julio, 2015
Intermitente.
Tú, el causante de todo esto, de este terremoto de sentimientos. Del vaivén de emociones.
Vete o quédate.
No te quedes en la puerta.
Porque no duele la ausencia,
lo que duele es la intermitencia.
No te quedas ni te vas, y no se puede extrañar a quién no se va, ni olvidar a quién se queda.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)