12 diciembre, 2013

Volar.

Coserse las alas y salir a volar, aprovechando lo que queda y buscando lo que falta. Porque desde las alturas y con perspectiva, se puede ver, no solo mejor, incluso diferente.

11 agosto, 2013

Parar.

Fue entonces cuando me di cuenta que mi parte favorita de los viajes en carretera era cuando se detenía el coche, porque era el momento donde descansar, respirar aire fresco, estirar las piernas y admirar el paisaje sin distracciones. 
Fue también, la forma de caer en la realidad de la metáfora de vida que eso suponía: El viaje se disfruta más cuando me dispongo a parar y admirar el trayecto.

08 agosto, 2013

Magia.

Que nadie se atreva a decir que la magia no existe, que no creo que lo nuestro sea ciencia.

29 junio, 2013


¿Te das cuenta? Fuí una imbécil.
Me llevó 8 meses sentirme
completamente bien, necesité 8
meses para olvidarte, para vivir
sin ti, necesité 8 meses para 
sustituirte.

Y mientras escucho repetidamente
aquella canción que me hizo
pensar que un día estaría todo 
bien, borro todos aquellos mensajes
que antiguamente lograban provocar
una estúpida sonrisa en mi rostro.

Ésto tan solo cuenta como una caída
más, y ¿sabes qué? 

Un miércoles, vi al amor comenzar
de nuevo...

11 mayo, 2013

Como siempre, era demasiado bonito para ser verdad.
Me habían preguntado como me sentía, y aunque yo decía que bien, no era verdad.
Me sentía usada, tirada, desolada, me sentía estúpida.
Si, ¿cómo podía ser posible que siguiera creyendo en las historias de amor? ¿Cómo era posible que todavía siguiera esperando a la persona "perfecta"?
Era más que claro que no existía, ni siquiera se le acercaba.
Una cosa estaba clara, no iba a detenerme. Ésto no iba a conseguir parar mis pies, había mucho camino que recorrer, y quizás, en un futuro no muy lejano, vuelva la vista hacia atrás, y le agradezca haberme ilusionado.

02 mayo, 2013

Yo quería ayudarlo, y ésta vez no bastaba con pararme a escuchar sus historias, ni con que se
pusiera a llorar en mi hombro.
Ésta vez eran cosas importantes. Ni su vida merecía tantos problemas, ni la mía tantos disgustos.
Él, era él, pero poco a poco, yo pasaba a ser de su pertenencia.
Mis dos opciones eran: Amarlo tanto como para ayudarlo a salir de ese pozo del cual pocos tienen buenos recuerdos, o detestarlo tanto como para terminar alejándome de él, produciéndole más daño. No importaba que es lo que iba a elegir, cualquiera de las dos, eran lo más arriesgado que yo conocía, suponiendo que era la primera vez que mis actos importaban tanto que podían ayudar a salvar una vida, o destruirla para siempre...

13 abril, 2013

Llegó a su vida cuando más lo necesitaba, y a decir verdad, llegó cuando las esperanzas de un nuevo amor, estaban más que perdidas.
Cuando llegó, encendió la luz, para hacer notar su presencia, y consiguió lo que se propuso.
Ella estaba atemorizada, volver a confiar en alguien no era su favorito, pero pasado el tiempo, y 
conociendo a quien realmente tenía enfrente, no pudo detenerse.
Sumergirse en la historia de amor imposible, o de romanticismo antiguo más eterno del mundo,
era algo que en ese momento valía la pena. Nadie le avisó, o quizás si y ella no quiso escuchar,
sólo quiso equivocarse y recordar como sabía ese constante sabor a daño, o probar a dar un paso 
hacia la victoria.

SIMPLEMENTE ELLA Y ÉL, EN UNA HISTORIA QUE NADIE PUDIESE DETENER.

Tic tac

Esperando...
Quizás una de las peores cosas que existen, esperar.
Aquella explosión de emociones, mezcla de ansiedad e incertidumbre.

Es la entrega íntegra del tiempo que no nos sobra, para intercambiar por aquello que nos aqueja: Una llamada, una entrevista de trabajo, la nota de una prueba, el mensaje que lo cambie todo, la persona que amas, una decisión, el resultado de un estudio médico, el viaje que lo cambiará todo. 

Quizás es por eso que no creo en una sola medida de tiempo. Y sin embargo, existen aquellos que pasan aguardando el momento perfecto.

29 marzo, 2013

Muerto de miedo.

Esta es la historia de quien perdió todo por sus temores, y nunca los perdió a ellos.

Su mente cada vez los hacía más grandes, y les daba el poder de paralizar todo aquello que lograban tocar. No existía motivación ni aspiraciones lo suficientemente grandes para vencerlos, pues no se creía merecedor de lo que solamente lograba a través de sus sueños.

Fue entonces quedándose cada vez más pequeño y sus miedos lo rodeaban.
Hasta que un día ellos vivieron todo por lo que él no se atrevió a luchar.
¡Qué ironía! En su esquela se podía leer: "Muerto de miedo"