17 noviembre, 2021

Deseos.

Prometo que desde que vi sus ojos, no quise mirar nada más. Hubiese sido capaz de renunciar a los atardeceres, a las gotas de lluvia cuando se deslizan por la ventana, a las estrellas fugaces y sus intenciones por ser utilizadas. Ningún deseo iba a hacerme tan feliz, como reflejarme en su mirada.