Cuántas veces me habían dicho: "Eso te pasa por ser demasiado buena."
¿Desde cuándo los actos ajenos tienen que ver con mi falta de malicia? ¿Por qué la culpa la tenía yo y no quien disfrutaba de hacer el mal porque sí?"No pienses en eso, das lo que eres, y eso te enaltece en un mundo donde sólo se comparte lo que no sirve. Ponte a pensar: ¿Nunca te dijeron: "tengo estas botas y no me sirven y pensaba que quizás tú podías usarlas"?"
-Sí-le dije- ¿y a qué viene eso?-
Y siguió sin ni siquiera escucharme:
"La gente no te da algo que crean que merezcas, te dan lo que les molesta, lo que les incomoda. En una vida donde no podemos guardar todo y algo siempre está de más, la solución es cedérselo a otro.
Por eso cuando alguien tiene miedos, inseguridades, odio, resentimiento, infelicidad, es lo que te terminará dando, no porque lo merezcas, sino porque es lo que les sobra."