Su mente cada vez los hacía más grandes, y les daba el poder de paralizar todo aquello que lograban tocar. No existía motivación ni aspiraciones lo suficientemente grandes para vencerlos, pues no se creía merecedor de lo que solamente lograba a través de sus sueños.
Fue entonces quedándose cada vez más pequeño y sus miedos lo rodeaban.
Hasta que un día ellos vivieron todo por lo que él no se atrevió a luchar.
¡Qué ironía! En su esquela se podía leer: "Muerto de miedo"