13 abril, 2013

Llegó a su vida cuando más lo necesitaba, y a decir verdad, llegó cuando las esperanzas de un nuevo amor, estaban más que perdidas.
Cuando llegó, encendió la luz, para hacer notar su presencia, y consiguió lo que se propuso.
Ella estaba atemorizada, volver a confiar en alguien no era su favorito, pero pasado el tiempo, y 
conociendo a quien realmente tenía enfrente, no pudo detenerse.
Sumergirse en la historia de amor imposible, o de romanticismo antiguo más eterno del mundo,
era algo que en ese momento valía la pena. Nadie le avisó, o quizás si y ella no quiso escuchar,
sólo quiso equivocarse y recordar como sabía ese constante sabor a daño, o probar a dar un paso 
hacia la victoria.

SIMPLEMENTE ELLA Y ÉL, EN UNA HISTORIA QUE NADIE PUDIESE DETENER.

Tic tac

Esperando...
Quizás una de las peores cosas que existen, esperar.
Aquella explosión de emociones, mezcla de ansiedad e incertidumbre.

Es la entrega íntegra del tiempo que no nos sobra, para intercambiar por aquello que nos aqueja: Una llamada, una entrevista de trabajo, la nota de una prueba, el mensaje que lo cambie todo, la persona que amas, una decisión, el resultado de un estudio médico, el viaje que lo cambiará todo. 

Quizás es por eso que no creo en una sola medida de tiempo. Y sin embargo, existen aquellos que pasan aguardando el momento perfecto.