17 diciembre, 2014

Casa.

Ahora que las cosas cambian, es cuando más débil me siento.
Porque ya nada es como antes.
Porque no puedo correr a tus brazos y refugiarme en ellos cada vez que tengo un problema.
Porque te necesito. Porque te tengo. Pero no como quiero tenerte.
Quise hacer aquel atardecer eterno, pero duró poco más que un suspiro.
Un buen suspiro quizás, pero demasiado corto al fin.

02 septiembre, 2014

Espinas.

No supo enfrentar el pasado. 
Sólo sabía huir de él, no por comodidad. Solamente por miedo.
Y siempre pretendió que nada había ocurrido, pero calló tanto el dolor, que se le quedó dentro.
Algo así como una espina que nunca sale, y que cada vez se adentra más en la piel, hasta que parece ser invisible a los ojos humanos, pero aún así, cuando se roza, duele.

You broke my heart...

Querido tu:

Bueno, querido no, o por lo menos, ya no. Puede llegar a sonar raro. Te amé, lo hice con todo mi corazón, pero es más que molesto buscar alguna razón para quedarme.

Es más que denigrante el fingir no escuchar las voces ajenas. Todas aquellas que aseguraban lo que yo con tanto esmero me dediqué a negar.

Confiesa, ¿yo también estoy en tu lista? ¿Para qué lo pregunto? Ya sé la respuesta. Pero, ¿qué número soy? Porque todas para ti son un número, probablemente a todas las lleves al mismo lugar, y les endulces el oído con las mismas palabras.

Y parecíamos perfectos. Y para mi, todo lo era. Para mi todo era volar. Hasta que caí en el duro y frío pavimento. Hasta que mis alas fueron cortadas. ¿Para qué me prometiste la luna si no la podías bajar? Y por más que no pudieras, ¿por qué la prometiste si ni siquiera pensabas bajarla?

Varias veces nuestra relación fue como deshojar una flor: ¿Me quiere? ¿No me quiere? ¿Y ahora? ¿Ahora si me quiere? ¿Volvió a cansarse de mi?

Te gustaba, siempre te gustó, ese juego, ese maldito y repetitivo juego de perderme y volverme a encontrar. De saber que yo siempre te iba a esperar. Siempre. Porque yo si te quería. Porque te di el poder y las fuerzas. Porque te di las herramientas y el permiso para romperme el corazón, y lo hiciste.

26 julio, 2014

Incertidumbre.




Quizás el miedo más grande sea el de no saber si todo lo que estás a punto de perder, pueda valer la pena ante todo lo que podrías llegar a ganar.

Decídete.


  Que si llegas,
  que si te vas.
  Que si estamos juntos,
  que si ya no estás.
  Que si blanco,
  que si negro.
  Que si lloro y
  luego río.
  Que si de luto y
  después de fiesta.
  Que si: "tengo ganas de ti"
  y luego: "¡vete de aquí!"
  Que si "me voy y no regreso"
  e inmediatamente: "ven tonta,
  dame un beso"

17 mayo, 2014


 Está comprobado, se puede sentir a 5 kilómetros, a quién está a 5 centímetros.
          La gente lo llama desilusión.

06 mayo, 2014

Not with me

Solté su mano...
Me di cuenta todo lo que escondía debajo de una sonrisa, su mundo y el mio no estaban armonizados.
Lloré anteriores veces, como nunca lo había hecho, pero el día de nuestra despedida, usé como accesorio mi mejor sonrisa.
¿Fingí? Si, no quería que uno de sus abrazos convincentes me volviese a manipular, porque por una vez quería ser yo la fría, la que hace daño, la que echa de más y tu de menos. Solo quise que tu arrepentimiento acabase con tu estúpido orgullo.

24 marzo, 2014

Soledad.

La soledad es aquella promesa de los que le tememos a llenarnos la vida de presencias mediocres.

23 febrero, 2014

Libertad.

Mis palabras me han hecho libre cuando he decidido no callar. 
Porque no se me ocurre peor condena que la de obviar lo que siento para no incomodar.