18 julio, 2015

Intermitente.


Tú, el causante de todo esto, de este terremoto de sentimientos. Del vaivén de emociones. 
Vete o quédate. 
No te quedes en la puerta. 
Porque no duele la ausencia,
 lo que duele es la intermitencia.
No te quedas ni te vas, y no se puede extrañar a quién no se va, ni olvidar a quién se queda.

No hay comentarios:

Publicar un comentario