Querida yo del futuro:
Te escribo esto, para que lo leas cuando lo creas conveniente.
Hazlo, lo que sea que se te ocurra. No creas nunca que eres incapaz de algo, porque si has llegado hasta aquí, ¿qué te hace creer que no puedes conseguir cualquier cosa?
No dudes de ti, aunque te parezca una locura, aunque todo el mundo esté en contra y te intenten derribar. Esas mismas personas serán las que te digan que siempre creyeron en ti cuando lo consigas.
¿Y que más da tener a un par desconformes? Nunca llueve a gusto de todos, y de vez en cuando debes permitirte ser egoísta.
Cuando te equivoques y algo te salga mal: Permítete sentir, libera tus emociones, pero levántate, las cosas no se solucionan lamentándose por ellas.
No esperes nada de nadie, para que así, de nadie te decepciones. El único control que tendrás será el tuyo propio.
Valora a cada una de las personas que se quedan a tu lado a pesar de todo, no sabes lo mucho que te quieren aquellos que te escuchan mil veces hablando sobre lo mismo, sólo porque notan lo importante que es para ti.
No digas nada que no sientas, ni siquiera en el intento de ser prudente o de sonar correcta.
Disfruta al máximo el ahora, no tienes la eternidad en tus manos, el tiempo es finito y su velocidad es inmesurable. Vive el aquí y el ahora, pero considera el futuro, y cada vez que no creas en que "todo pasa", vuelve a leer esta carta y recuerda que la escribiste cuando creías que todo se derrumbaba.
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