Tenían razón, los errores se pagan caros, mientras tanto estoy aquí, mirando al exterior por la ventana de mi habitación, y de repente, sin querer, mi mente te vuelve a tener presente, y yo la condeno, lo más cruel es negar que te sigo echando de menos, negar que sería capaz de hacer que las malas cosas regresaran, sólo para tenerte de vuelta.
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