Ahora es cuando pienso, es cuando realmente reflexiono en las cosas.
Es cierto, todos tenían razón, ellos cada día me decían que no eras el indicado,
que no valías la pena, que solo me querías a ratos.
Tenían razón cuando decían
que cuando más te necesitara no estarías.
Es verdad, eres como el humo
de un cigarrillo, te esfumas con el mínimo soplido,
eres como ese tren impaciente que no sabe esperar.
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