30 marzo, 2012


Y ya me da todo igual, nunca fui un Albert Einstein, pero siempre tuve la

   inteligencia suficiente para saber desde el primer momento que no valías la
 pena, ahora no me importa si el tiempo esta de mi lado o si los errores

   valieron la pena, al fin y al cabo, si he llegado hasta aqui, es gracias a ellos.
  
   Voy a dejar de cronometrar mis sonrisas, voy a dejar de morir por él, solo para
   empezar a vivir por mi. Poco a poco, aprendo que tengo toda la vida para hacer
   carreras de lágrimas, y ahora toca disfrutar, dicen que muchas veces hay que
   tocar fondo para volver a resurgir, y si un día fuiste como el fuego,
       ahora has quedado en cenizas.

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