07 diciembre, 2011

                                          

Y si me pidieran que explicara cómo se
   adueñó de mi, no podría, porque no me di
   cuenta de cómo todo pasó, sólo sé que un día
   con prisas dejé la puerta abierta de mi corazón,
   sin darme cuenta, también dejé encendidas todas
   las luces de mi alma, dejé el fuego encendido
   para que consumiera todos los malos momentos
   del pasado, dejé las ventanas abiertas para que
   el tiempo pasara más rápido, dejé la música
   encendida para cantarle a los problemas,
   dejé el móvil encendido para que el futuro
   llamara a mi presente y me contara todo lo
   bueno que me esperaba.
   Y sin darme cuenta, ÉL, de puntillas entró
   en mi corazón, se adueñó de toda mi vida,
      era él, el que producía esa risa de enamorada  

       y el que jamás se atreverá a hacerme derramar
   una sola lágrima, fue y es él, el que juega a
   robarme sonrisas, es él, el que hace que tenga
   ganas de callarle con un beso, es él, el único
   capaz de hacerme sentir la felicidad más grande
   del universo con sólo aguantar mi mirada.

   Y si me lo preguntaran...si me preguntaran qué
   siento por él, podría decir que es un estado más
   allá del amor, es un estado de locura en el que
   sólo me importa verle feliz.

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